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8/15/2009

PERFIL DEL ACOSADOR Y DE LA VÍCTIMA: ENTORNO y (VIII)



Compilado: Patxi Calvo. Criminólogo. Trabajador psiquiátrico en Osakidetza

Independientemente de las características de los acosadores y su víctimas, el escenario en que se desarrolla el mobbing suele caracterizarse por una mala o nula organización de trabajo y por la inexistencia de métodos eficaces en la resolución de conflictos. Por ejemplo, la indefinición de funciones da lugar a la aparición de conflictos de competencias y/o malos entendidos, generando problemas que si no son resueltos rápida y eficazmente pueden evolucionar a procesos de mobbing.
Como se ha señalado anteriormente, el acoso en el trabajo -lejos de lo que pudiera parecer a primera vista-, no tiene su prigen en la persona que lo sufre sino que es un mal que parte de la propia organización y afecta a toda ella en su conjunto, pero generalmente las organizaciones tienden a escurrir el bulto, negando la existencia del problema e imputándolo, en el hipotético caso de que lo admitiera a los posibles desequilibrios psicoloógicos de la víctima o derivándolo a la esfera de relación personal de los individuos que participan en el conflicto como si se tratara de problemas personales en los que la empresa no puede intervenir.

Nos encontramos en una sociedad tan competitiva que vale todo y no en todas las casiones se ponen límites entre lo correcto y lo incorrecto, de manera que existe una gran permisividad en cuanto a los comportamientos, siempre y cuando se consigan los objetivos económicos previamente establecidos. Esta situación que caracteriza. esta situación que caracteriza las relaciones sociales en general también tiene su reflejo en el seno de las empresas.

En este caldo de cultivo, el entorno de la víctima suele hacer la vista gorda ante las embestidas del agresor, negando su existencia, y negado también encubiertamente la ayuda a la víctima. Por otro lado, piensan que mientras acosan a otra persona el resto del grupo tiene menos posiblidades de sufrir acoso.

En cualquier asociación humana, más o menos amplia, los individuos necesitan a menudo un lider que marque el sentido y los obetivos del grupo. Este comportamiento hace que cada uno de los individuos que lo componen se sienta seguro en su seno, siempre y cuando no disientan y se muestren conformes a las directrices y reglas tácitas tácita o expresamente aceptadas, por lo que cualquiera que se aparte del camino preestablecido puede llegar a ser víctima.

PERFIL DEL ACOSADOR Y LA VÍCTIMA: CARACTER (VII)





Compilado: Patxi Calvo. Criminólogo.
Trabajador psiquiátrico en Osakidetza.







Existe un determinado grupo de trabajadores con más facilidad para sufrir mobbing. Estos serían por un lado, las personas eficaces, pues con su trabajo ponen en evidencia a otras personas y con sus resultados pueden cuestionar el status existente en la empresa; otras sería las personas atractivas o seductoras, con cierta capacidad de liderazgo, l que provoca la reacción del sujeto activo por no aceptar su relegamiento; finalmente estarían las personas depresivas o vulnerables, y cuyo acoso, tendría asegurado una falta de oposición.

Este segundo grupo tiene un mayor riesgo de padecer mobbing. Según las entrevistas con afectados y el estudio con los casos que llegan a los tribunales lo que tienen más posibilidad de sufrir el mobbing desvastador, es aquel trabajador que por haber tenido un papel relevante dentro de la empresa, por ser su propia personalidad de cierto liderazgo ... tiene un elevado concepto de su labor o de autoestima.

El razonamiento es fácil: a diferencia de aquellas personas débiles de carácter, que ante la adversidad buscarán como huir sin tardar mucho -sino arrastrarse simplemente-, el trabajador con un carácter fuerte, se revelará contra su situación de distintas formas (haciendo nuevos esfuerzos de adaptación, buscando el apoyo o la comprensión de jefes o compañeros distintos, autoinculpándose en ocasiones ...). Es este sujeto pasivo quien tiene el riesgo para su salud, porque en esa larga lucha de adaptación, hay quien pierde y lo manifestará tardíamente: su salud.




Continuará ...

PERFIL DEL ACOSADOR Y LA VÍCTIMA: EDAD (VI)



Compilado: Patxi Calvo. Criminólogo.
Trabajador Psiquiátrico en Osakidetza.
Fuente: Heinz Leymann. Psicólogo
Iñaki Piñuel. Psicólogo



La edad ha sido, junto al sexo, la principal fijación de los psicólogos que analizan estadísticas sobre mobbing, sin embargo los resultados para nada han coincidido.

Heinz Leymann llegó a la conclusión de que las diferencias que se obtenían no eran diganas de tener en cuenta, pero rara vez las víctimas eran menores de 40 años . En el mismo sentido puede citarse también el dictamen del Comité Económico y Social francés, adoptado el 24 de Abril del año 2001, que considera que la mayoría de las víctimas son mujeres mayores de 40 años.
Para Piñuel, el perfil de la víctima del mobbing se halla en los menores de 30 años algo que está relacionado con los contratos de trabajo precarios.

El mobbing es directamente proporcional a la estabilidad en el empleo, de ahí que el mayor índice de mobbing se manifieste sistemáticamente en donde se tiene mayor estabilidad en el empleo: La administración. Junto a ello, concurre otro argumento, y este es que el mobbing, en cuanto reiteración de comportamientos, en cuanto plan sistemático de erosión psicológica, precisa de un tiempo suficiente: pues bien, los contratos de trabajo precarios se caracterizan por una falta de compromiso temporal, con lo que ni existe tiempo para materializar un mobbing, ni tiene sentido alguno realizarlo cuando lo más fácil es esperar a la finalización del contrato, y no proceder a su renovación.






Continuará ...










8/13/2009

PERFIL DEL ACOSADOR Y DE LA VÍCTIMA: GÉNERO (V)


Compilado : Patxi Calvo. Criminólogo
Trabajador psiquiátrico en Osakidetza.


Fuente: Heinz Leymann. Psicólogo
Kaus Kniedl. Psicólogo
Iñaki Piñuel. Psicólogo
Marie France Hirigoyen. Psiquiatra.




Discernir si existe un sexo que sea más acosador que otro en función de la implantación laboral de ambos es un tema complicado. Para Heinz Leymann no existe una respuesta clara a esta pregunta, pero en cambio, si que lo es el género en la vinculación sujeto activo-sujeto pasivo. De los numerosos casos (más de 2.400) que estudió en su clínica, el 76% de las víctimas-hombres, fueron acosados por otros hombres, el 3% por mujeres y el resto de forma indistinta. Por otro lado, el 40% de las víctimas mujeres habían sido hostigadas por otras mujeres, el 30% por hombres y el resto de forma indistinta. La conclusión que Leymann extrajo de ello es que el mobbing se materializaba con mayor facilidad entre sujetos del mismo sexo.

Con realción al tema de si existe un sexo que sea más proclive a sufrir mobbing, Leymann opina que no. En su análisis estadístico aparecía que el porcentaje de hombres acosados era del 45% y del 55% en las mujeres, diferencia que, como él mismo reconocía no eran significativas en parámetros estadísticos.

Kaus Kniedl, obtenía un resultado más divergente en Austria, y así el 61'4% de las víctimas eran mujeres mientras que el 36'6% eran hombres.

Marie France Hirigoyen afirma que sí, y calcula que el problema afecta a un 70% de mujeres y un 30% de hombres.

Por su parte, para Piñuel la respuesta es la contraria, que no es el sexo de las personas un factor determinante, pues en su trabajo aparece un predominio de los hombres como víctimas de la presión laboral tendenciosa.



Continuará ....

PERFIL DEL ACOSADOR Y DE LA VÍCTIMA: AGRESOR (III)




Compilado: Patxi Calvo. Criminólogo. Trabajador psiquiátrico en
Osakideta.

Fuentes: Mari France Hirigoyen. Psiquiatra. El acoso moral
J.L. GONZÁLEZ DE RIVERA Y REVUELTA. Profesor




Mari France Hirigoyen en su obra el acoso moral, nos prporciona una serie de características propias de las personalidades narcisistas que nos pueden ayudar a detectar a un perseguidor u hostigador en el lugar de trabajo:


* El sujeto tiene una idea grandiosa de su propia importancia.

* Le absorben fantasías ilimitadas de éxito y de poder.

* Se considera especial y único.

* Tiene una necesidad excesiva de ser admirado.

* Piensa que se le debe todo.

* Explota al otro en sus relaciones interpersonales.

* Carece de empatía aunque pueden ser muy brillantes socialmente.

* Puede fingir que entiende los sentimientos de los demás.

* Tiene actitudes y comportamientos arrogantes.


Siguiendo a esta misma autora podemos afirmar que los narcisistas tienen algunas caraterísticas propias de los paranoicos, aunque no los son:

* Los perversos narcisistas pueden presentarse como moralizadores y suelen dar lecciones de
rectitud a los demás.

* Tienen una gran rigidez psicológica, obstinación, intolerancia, racionalidad fría, dificultad
para mostrar emociones positivas y desprecio al otro.

* Muestran desconfianza, un temor exagerado de la agresividad ajena, sensación de ser la
víctima de la crueldad del otro, celos, suspicacia.

* Suelen hacer juicios equivocados, interpretan acontecimientos neutros como si fueran
adversos.


El acosador tiene claras sus limitaciones, deficiebcias y su incompetencia profesional, siendo consciente del peligro constante al que está sometido su carrera. Es el conocimiento de su propia realidad lo que les lleva a destrozar las carreras de otras personas.


El profesor J.L. González de Rivera y Revuelta señala la existencia de individuos que manifiestan una ausencia total de todo tipo de interés, aprecio o aspiración hacia lo excelente, situación esta que puede dar lugar a cierto tipo de patología que engloba bajo el término general trastorno de mediocridad. El autor señala tres tipos de mediocridad:


* Simple

* Inoperante

* mediocridad inoperante activa

Siendo esta última es especialmente peligrosa.

El sujeto afectado por el síndromes de mediocridad inoperante activa (MIA), tiene grandes deseos de notoriedad. Despliega una gran actividad que no sirva para nada, es decir es totalmente inoperante, generando gran capacidad de trabajo inútil que impone a los demás, destruyendo así su tiempo e intentando introducir todo tipo de controles y obstáculos destinados a dificultar las actividades realmente creativas.

La acción ejecutada por el hostigador del mobbing, puede ser iniciada de manera individual pero que después puede seguir siendo ejecutada en forma conjunta tomando como cómplices a sus compañeros de trabajo: dichos compañeros de trabajo son inducidos por el promotor del mobbing, a través del deterioro de la víctima demostrando el hostigador al resto de quienes integran el lugar de trabajo que la víctima se desempeña de manera deficiente y perjudicial para la propia empresa debido al deterioro físico y psicológico sufrido por la víctima del mobbimg como la pérdida de peso, falta de interés en las tareas que desempeña, distracción, fatiga, cansancio, irritabilidad, nerviosismo, ansiedad, etc.
continuará ...