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2/10/2011

¡IGUALICO IGUALICO QUE UNO QUE YO ME SÉ!


Hoy teclea: Farlopas Duvalier Mobutu


Desde el sur de la Europa ibérica, cerca del norte ibérico de Africa, navegando por internet , me he encontrado con una hermana gemela, expedientativamente hablando -aunque sea de la txarraina- y paso a reproducir el artículo porque además de interesante, nos muestra que la canallería oficial no cambia, aunque cambien las siglas de los que creen que mandan en el país.

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco da la razón a Si.P.E. y obliga al Departamento de la Ertzantza a suspender la sanción disciplinaria hasta que haya sentencia judicial sobre la misma

"la necesidad de ejecución para preservar la imagen de la policía, en la necesidad de preservar la imagen a través de la ejemplaridad" (Frase para la historia del Departamento de Interior)

No se si alguien es capaz de entender lo que ha dicho el Departamento de Interior al TSJPV para tratar de evitar lo inevitable. Este Sindicato llevaba tiempo solicitando la suspensión de las sanciones disciplinarias en el caso de que sean recurridas al Juzgado, pero Balza -exconsejero de Interior del Gobierno Vasco- siempre se había negado. Tras el periplo judicial de la demanda interpuesta por un afiliado a Si.P.E. el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco da la razón a nuestro sindicato y ordena que se suspenda el cumplimiento de la sanción hasta que el Juzgado decida decida sobre la misma.

Por nuestra parte se alegaba que no había ninguna prisa para que un compañero cumpla una sanción, máxime cuando la DIG se salta todos los plazos y mantiene abiertos los expedientes varios años. El cumplimiento de una sanción, que luego puede ser anulada (como casi todas últimamente) causaría perjuicios de difícil o imposible reparación para el sancionado, tanto en su imagen personal, como profesional, como económica, etc.

El Departamento en un alarde de cinismo y de auténtica falta de vergüenza se atrevió a alegar que no se puede suspender la sanción por "la necesidad de la ejecución para preservar la imagen de la policía, en la necesidad de preservar la imagen a través de la ejemplaridad"

Los mismos que han usado micro cámaras destinadas al terrorismo y al narcotráfico para intentar probar que una compañera "no rendía lo suficiente", los mismos que no han sancionado a uno de sus jefes por colocar un artefacto simulado en los bajos del automóvil de un compañero, los mismos que no sancionaron al que fue Jefe de Prisión de Basauri -la Ertzantza tiene transferida la competencia para vigilar las prisiones- por dejar a un condenado por violencia a llamar por teléfono al centro de seguridad que la Ertzantza tiene en la Prisión de Basauri, los mismos que no abren expediente al hijo de un Nagusi -sargento- por haber sido condenado por falta (igual que en este caso) cuando siempre lo abre a compañeros que no son hijos de sargentos, etc... Estos mismos se atreven a hablar de preservar imagen y de ejemplaridad.

Mientras otros -sindicatos- permiten y apoyan la expulsión de los compañeros nosotros avanzamos un paso más hasta conseguir que se respeten los derechos de todos ....

Hasta aquí, el comunicado de este sindicato de la Ertzantza, en el que explica lo que sucede y lo que no, en este cuerpo policial del Gobierno Vasco, tan sólo con extrapolar hechos y datos al Hospital de Zamudio: igualico, igualico que a un compañero que conozco.

5/09/2010

LEER, ENTENDER LO QUE SE LEE, INTERPRETAR


Autor: Mi otro yo. Tururú

Que la mayoría de las personas lee lo que quiere, y no lo que pone, es una realidad como la de los curas pederastas.

Que muchas personas, lee lo que pone, y no se enteran de nada, también es una verdad, pero ésta es una realidad como las de Rajoy: ¿Camps, Gürtel; eso qué tiene que ver con el PP?

Que algunas personas leen un documento, no se enteran pero a pesar de todo contestan, esa es otra realidad, pero de tipo más público -funcionario, entiéndase-.

Que esas mismas personas leen días más tarde el mismo documento, no se enteran, pero a pesar de todo contestan -pero esta vez otra cosa diferente a la anterior-, e de tipo público -funcionario entiéndase, pero con cargo-.

¿Que una persona, no lea nada, pero que le coman la moral diciéndole que han leído cosas terribles que le afectan? Las hay. Que además declare en contra de quien supuestamente ha escrito lo que le han dicho que escrito, pero sigue sin leer lo que pone, que le ofende tanto?

También las hay.

Pero después existe otro tipo de personajes, que van de moralina hasta las cejas, actúa como si fuese una persona que hace del cumplimiento de las normas su vida, pero que en definitiva es más falsa que un euro de hojalata.

Luego está ese mínimo grupo, que ha oído que ha dicho que a lo mejor ..., da por ciertos los comentarios y hala... a expedientar.

Se supone que cuando un individuo con poder de expedientar a un trabajador, tiene que tener claro el porque lo hace -¡el por qué si, no sirve!- y sobre todo razones de peso.

Pero... ¿puede uno fiarse de un señor con capacidad de expedientar, cuando este tiene una ética paticular, pero alejada de la realidad?.

Hasta ahora, patece que escribo en clave, pero terminaré esta entrada de blog con una anécdota real:

Y pongo un ejemplo, de momento sólo uno, aunque hay más.

Hace poco, y por motivos no comprensibles legalmente hablando, una de esas personas con poder para expedientar, nombró a otra persona como instructor del expediente, y por supuesto expedientó.

La persona expedientada, que tenía sus propias fuentes de información, en el transcurso del expediente, envió un escrito en el que venía a decir, que recusaba al instructor por ser el futuro jefe de personal del centro en el que trabajaba el expedientado, motivo más que suficiente para recusarlo.

En la lógica expedientadora, al escrito de recusación contesto, no el recusado, sino el expedientador, y por escrito, y con sello de registro de salida, y en el que venía a decir, que el señor instructor no sería jefe de nada -más o menos.

Acabada la instrucción del expediente, al poco tiempo el expedientador nombró un nuevo director de Personal: El instructor del expediente. El recusado oficialmente.

Hay quien considera esta actuación como un enorme fraude de Ley.

Yo voy más lejos: ¿Está esta persona moralmente capacitada para volver a expedientar, cuando su ética está así de comprometida?



2/24/2010

HAN VUELTO A GANAR, PERO SE MAS


Autor: Patxi Calvo. Funcionario. Trabajador Psiquiátrico.

Como ya había comentado en anteriores entradas, había presentado una denuncia contra mis jefes, por abuso de autoridad y unas cuantas cosas más, pero Osakidetza apoya a los suyos (los jefes) y con documentación extemporánea, inventada y obligada a escribir a mano a unas cuantas supervisoras (observar el detalle: ¡han escrito a mano!), el juez no ha visto indicios de delito, aunque si ha visto irregularidades, ya que me remite a Osakidetza (a quien ya escribí, y aún estoy esperando que me respondan) para otro tipo de reclamaciones.

Resumiendo: Que si, que a lo mejor, pero que es insuficiente para meterles paquete.

Y como de errores aprende el ser humano, ya se un poco más.

Por si no estuviesen contentos con que el el juez no los empaquetase, me han expedientado -otra vez-, con la diferencia de que ahora -y chulería canta- no se de que me tengo que defender, pues no se por qué me ha expedientado.

Eso si, han nombrado Instructor de expediente a un Estatutario, cuando a mi me tiene que instruir el expediente un funcionario (condición laboral que tengo), y ya he tenido una entrevista con él -me llevé de asesores a representantes de los sindicatos LAB, SAE y ESK- y en esta primera, y espero que última entrevista, deje bien claro dos cosas:

a) Que soy funcionario
b) Que estoy de baja por enfermedad

Pero les da igual, al día siguiente de la entrevista el expedientador me manda una carta en la que resuelve él que el Instructor es legalmente compatible.

Ya os habréis dado cuenta del detalle: el instructor, informa al expedientador de como van las cosas, convirtiendo a éste en juez y parte, algo como mínimo, totalmente inmoral, pues el Instructor no tiene que dar ni pedir instrucciones al expedientador, y es el Instructor quien tiene que llevar este tema adelante según su saber y entender -que dicen los jurídicos-.

De momento la cosa esta ahí. He escrito al Instructor -a quien no reconozco legalmente- criticando su actitud y sugiriéndole que dimita.

Cuando halla más noticias os iré comentando.

Eso si, tengo copia de las cartas -escritas a mano- que algunas supervisoras han escrito, y ya os contaré quienes son, pero os adelanto que una de estas personas, hizo de supervisora un corto tiempo, de manera ilegal ya que no es fija -condición necesaria-, y os pondré en pantalla las cartas.

Conclusión para quienes todavía creen en los Reyes Magos: Las supervisiones siempre están a favor de los Jefes, nunca de los trabajadores.

Y ya para acabar, esta vez de verdad, me he desafiliado hace dos meses del sindicato en el que he militado durante decenas de años, y estoy afiliado en otro sindicato, de izquierdas ESK-CUIS, y
en Asamblea sindical se me ha nombrado representante legal del mismo en el manicomio donde curro.

Yo sigo dejando la dirección donde podéis contar cosas. soroleku@gmail.com