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Autor: Patxi Calvo. Funcionario. Trabajador Psiquiátrico.
Como ya había comentado en anteriores entradas, había presentado una denuncia contra mis jefes, por abuso de autoridad y unas cuantas cosas más, pero Osakidetza apoya a los suyos (los jefes) y con documentación extemporánea, inventada y obligada a escribir a mano a unas cuantas supervisoras (observar el detalle: ¡han escrito a mano!), el juez no ha visto indicios de delito, aunque si ha visto irregularidades, ya que me remite a Osakidetza (a quien ya escribí, y aún estoy esperando que me respondan) para otro tipo de reclamaciones.
Resumiendo: Que si, que a lo mejor, pero que es insuficiente para meterles paquete.
Y como de errores aprende el ser humano, ya se un poco más.
Por si no estuviesen contentos con que el el juez no los empaquetase, me han expedientado -otra vez-, con la diferencia de que ahora -y chulería canta- no se de que me tengo que defender, pues no se por qué me ha expedientado.
Eso si, han nombrado Instructor de expediente a un Estatutario, cuando a mi me tiene que instruir el expediente un funcionario (condición laboral que tengo), y ya he tenido una entrevista con él -me llevé de asesores a representantes de los sindicatos LAB, SAE y ESK- y en esta primera, y espero que última entrevista, deje bien claro dos cosas:
a) Que soy funcionario
b) Que estoy de baja por enfermedad
Pero les da igual, al día siguiente de la entrevista el expedientador me manda una carta en la que resuelve él que el Instructor es legalmente compatible.
Ya os habréis dado cuenta del detalle: el instructor, informa al expedientador de como van las cosas, convirtiendo a éste en juez y parte, algo como mínimo, totalmente inmoral, pues el Instructor no tiene que dar ni pedir instrucciones al expedientador, y es el Instructor quien tiene que llevar este tema adelante según su saber y entender -que dicen los jurídicos-.
De momento la cosa esta ahí. He escrito al Instructor -a quien no reconozco legalmente- criticando su actitud y sugiriéndole que dimita.
Cuando halla más noticias os iré comentando.
Eso si, tengo copia de las cartas -escritas a mano- que algunas supervisoras han escrito, y ya os contaré quienes son, pero os adelanto que una de estas personas, hizo de supervisora un corto tiempo, de manera ilegal ya que no es fija -condición necesaria-, y os pondré en pantalla las cartas.
Conclusión para quienes todavía creen en los Reyes Magos: Las supervisiones siempre están a favor de los Jefes, nunca de los trabajadores.
Y ya para acabar, esta vez de verdad, me he desafiliado hace dos meses del sindicato en el que he militado durante decenas de años, y estoy afiliado en otro sindicato, de izquierdas ESK-CUIS, y
en Asamblea sindical se me ha nombrado representante legal del mismo en el manicomio donde curro.
Yo sigo dejando la dirección donde podéis contar cosas. soroleku@gmail.com
Resumiendo: Que si, que a lo mejor, pero que es insuficiente para meterles paquete.
Y como de errores aprende el ser humano, ya se un poco más.
Por si no estuviesen contentos con que el el juez no los empaquetase, me han expedientado -otra vez-, con la diferencia de que ahora -y chulería canta- no se de que me tengo que defender, pues no se por qué me ha expedientado.
Eso si, han nombrado Instructor de expediente a un Estatutario, cuando a mi me tiene que instruir el expediente un funcionario (condición laboral que tengo), y ya he tenido una entrevista con él -me llevé de asesores a representantes de los sindicatos LAB, SAE y ESK- y en esta primera, y espero que última entrevista, deje bien claro dos cosas:
a) Que soy funcionario
b) Que estoy de baja por enfermedad
Pero les da igual, al día siguiente de la entrevista el expedientador me manda una carta en la que resuelve él que el Instructor es legalmente compatible.
Ya os habréis dado cuenta del detalle: el instructor, informa al expedientador de como van las cosas, convirtiendo a éste en juez y parte, algo como mínimo, totalmente inmoral, pues el Instructor no tiene que dar ni pedir instrucciones al expedientador, y es el Instructor quien tiene que llevar este tema adelante según su saber y entender -que dicen los jurídicos-.
De momento la cosa esta ahí. He escrito al Instructor -a quien no reconozco legalmente- criticando su actitud y sugiriéndole que dimita.
Cuando halla más noticias os iré comentando.
Eso si, tengo copia de las cartas -escritas a mano- que algunas supervisoras han escrito, y ya os contaré quienes son, pero os adelanto que una de estas personas, hizo de supervisora un corto tiempo, de manera ilegal ya que no es fija -condición necesaria-, y os pondré en pantalla las cartas.
Conclusión para quienes todavía creen en los Reyes Magos: Las supervisiones siempre están a favor de los Jefes, nunca de los trabajadores.
Y ya para acabar, esta vez de verdad, me he desafiliado hace dos meses del sindicato en el que he militado durante decenas de años, y estoy afiliado en otro sindicato, de izquierdas ESK-CUIS, y
en Asamblea sindical se me ha nombrado representante legal del mismo en el manicomio donde curro.
Yo sigo dejando la dirección donde podéis contar cosas. soroleku@gmail.com