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2/16/2010

AHORA TENGO QUIEN ME ESCRIBE


Autor: Patxi Calvo. Funcionario Psiquiátrico. Denunciante legal

Cuando uno piensa que lo ha visto todo, se equivoca, y no es un refrán chino.

La penúltima de mi cada vez más amado Jefe de Personal -si hasta le voy a coger cariño por las alegrías que me da-, os la cuento ahora:

La noche del jueves día 5, no fui al trabajo debido a que me encontraba echo una mierda, por lo que avisé, y me sustituyeron.

Al día siguiente acudí al médico, me auscultó, diagnosticó y quiso darme la baja, pero dado que no me parecía una cosa seria -tonto de mi-, y que iba a librar todo el fin de semana, pensé que se me pasaría la dolencia, así que le pedí un justificante para entregar al Departamento de Personal que dirige ese gran jefe, cuya labor en el manicomio es destacable, un ejemplo .... a no seguir.

Mandé fotocopia del justificante médico por correo a la luminaria en cuestión.

Error. Y mira que me lo tienen dicho, ninguna buena acción queda sin castigo.

Pero sigo, el lunes me encontraba peor, por lo que me el medico me dió la baja por enfermedad, y así lo comuniqué al Departamento preferido del manicomio.

Y entonces llega mi gran alegría: carta certificada con acuse de recibo, en la que el iluminado Jefe de Personal, me comunica que las fotocopias no sirven, que le envíe el original del justificante.

La verdad, es que lo primero que pensé es en mandarle a tomar ...., pero luego, tras el pronto, se me ocurrió una idea mejor.

Le volví a mandar una fotocopia del justificante, pero esta vez, por correo certificado y acuse de recibo, pero con sello de Registro de Correos.

El original, junto con su inteligente carta, lo he entregado al Juzgado, para ir acumulando documentación probatoria, por la denuncia que tengo metida contra este individuo y su jefe, que cada vez ve más lejos su ascenso a Gerente de Gerentes.

A mi querido jefe de personal, cuando lo cesen, lo echaré de menos. Cuantas alegrías me da.

1/16/2010

SENTENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO, NI ACATAN, NI CUMPLEN, NI SE DAN POR ENTERADOS (I)


Autor. Patxi Calvo. Criminólogo

Con fecha de 24/6/2009, la Sala IV de lo Social del Tribunal Supremo, publico una sentencia de unificación de doctrina sobre un tema laboral.

(Léase entrada de este mismo Blog de 10/01/2010)

Debido a que me necontraba en la situación que el Tribunal Supremo sentenciaba, de inmediato escribí a la luminaria que me toca padecer como Jefe de Personal del manicomio donde trabajo comunicándole que a partir del día 14 pediría el alta a mi médico de cabecera, pues ya me encontaba recuperado de mi enfermedad, para comenzar a trabajar, pero que como debían 20 días de vacaciones que no pude disfrutar al haber estado de baja, le comunicaba que en base a la mencionada Sentencia del Tribunal Supremo, una vez dada el alta, a continuación y sin empezar a trabajar acabaría las vacaciones que me debían.

Hasta ahí bien, el escrito (acompañado por una copia de la STS) fue entragado en oficina de Personal por una compañera, que pidió sello de entrada y nº de registro del documento entregado.

Bien también, pues como no tiene muchas luces, en dicho escrito recordé al mencionado jefe, que si no me respondía por escrito con cualquier respuesta, daría por entendido que el silencio administrativo (no contestación), como dicta la Ley, actuaba a mi favor y sería considerado como un si a mis pretensiones.

Bien también, porque en dicho escrito, recordé al mencionado jefe, que si había contestación, que no me la dejase pegada en el corcho (tablero que utilizan para dejar recados de manera ilegal los jefes y jefecillos de la empresa, al personal -dícese que por ahorrar en sellos, no sea que Osakidetza se arruine-), sino que me mandase la comunicación de la misma manera que yo había hecho, con registro y acuse de recibo.

Me ha asombrado, que con lo lento que es para todo, este Jefe nuestro, me respondió tal y como yo le recomendaba, y ¡dentro de fecha, milagro!.

Cuando se fué el cartero, abrí el sobre y ....

(continuará)