8/26/2009

LA POESIA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO


Desde que era niño, allá por el jurásico, leía poesía prohibida por el fascista régimen de Franco. Gabriel celaya, era uno de mis favoritos, y Bertold Brecht, otro.


Siempre creí, hasta hace poco, gracias a internet, que una de las poesías que más influyeron en mi vida, ideología y solidaridad internacional, eran de autoría de Brecht, cuando la realidad es que su autor era Martín Noemeller, pastor protestante. Este poema, para mí, lo mejor de todos los tiempos causó en mi una gran impresión, por lo que, con permiso lo reproduzco.


Cuando los nazis vinieron a por los comunistas,/
guarde silencio,/
porque yo no era comunista./

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,/
guardé silencio,/
porque yo no era socialdemócrata./

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,/
no protesté,/
porque yo era sindicalista./

Cuando vinieron a buscar a los judíos,/
no protesté,/
porque yo no era judío./

Cuando vinieron a buscarme,/
no había nadie más que pudiera protestar./

¿VACUNA CONTRA LA GRIPE N1H1?


Por Kepa Sakolegi. Sanitario en Psiquiatría. Criminólogo.


Ya hace un mes o más que al personal sanitario nos están bombardeando con la necesidad de vacunarnos porque somos "personal de riesgo".

Por otro lado, leemos que la "gripe A", no es tan grave como lo pintan, sino que lo que hay es mucho alarmismo interesado.

Y dicho, esto, parece que soy personal de riesgo por ser sanitario, que tengo que dar ejemplo vacunándome, y un montón de tonterías sanitarias más, y lo curioso es que, quien nos lo aconseja no brilla precisamente por su inteligencia.

Pues bien, quien esto escribe no se ha vacunado en su vida contra la gripe, y que recuerde nunca se puesto grave por no haberse vacunado, al contrario que compañeros y compañeras que si se vacunaron.

No tengo ninguna intención de vacunarme, y esta es a la vez de una decisión una declaración de principios. Es más, soy de los que opinan, que los que tienen que vacunarse, son los jefes, subjefes, jefecillos y lameculos en particular, que al fin y al cabo son los que dicen "preocuparse" por los problemas de la empresa, mientras no dan un palo al agua, además de no estar en contacto con los pacientes.

También entiendo, que los hipocondríacos se quieran vacunar, pero sugiero a mis compañeros que "se vacunen ellos -los jefes-", porque con lo mal que nos trata la administración pública, preferimos estar en casa con gripe que en el hospital trabajando, además, para mayor gloria de los que dicen preocuparse.

pero con la suerte que tenemos, seguro que los que no nos vacunamos, pasaremos esta pandemia llenitos de salud, mientras que los vacunados se quedarán en casa por enfermar, porque nadie, absolutamente nadie, grantiza que las vacunas sean efectivas.
Y para teminar, seguiré besando a amigs y amigas, daré la mano a los conocidos y no me pondré mascarilla, ¡ah!, y no pienso entrar en niguna iglesia, no sea que ....


8/24/2009

AL PAN, PAN Y AL CERDO GUARRO y (VI)


Redactado por Elena Nito.
Currante en Psiquiatría


Acto 1.3

Y se comenzó con la nueva táctica. Enseguida el personal se dió cuenta de que el Gerente no se enteraba de nada de lo que hacía su subordinado, pues su extrañeza al verse denunciado en los carteles era genuina: ¡Pero si yo no he hecho nada!

Y se le explicó que era cierto que no había hecho NADA en el sentido amplio de la palabra, pero como responsable directo de las actuaciones del baranda en cuestión, le denunciábamos a él por consentirlo.

De nuevo hubo un periodo de paz laboral, más corto pues no llegó a un mes, por lo que las denuncias del personal, dejaron de ser enviadas al Gerente y se enviaban a los Servicios Centrales: Si hacía alguna ilegalidad, denunia; si enchufaba a alguien, denuncia; si se ponía borde y maleducado, denuncia.

A los servicios Centrales se les inundó de denuncias -o eso se creía-, tanto por escrito como telefónicamente, y una vez más, nos dimos cuenta de que las únicas denuncias que se recibían en los servicios Centrales, eran las telefónicas o las visitas que los representantes de los trabajadores cursaban para presentar denuncias, y desde el los Servicios Centrales comentaron que no se había recibido ningún escrito de las docenas que se enviaban, conclusión: a pesar de que los escritos se registraban oficialmente, el individuo en cuestión no les daba curso.
En este caso, tampoco la mayoría de los sindicatos se cubrió de gloria.

Con todos estos hechos en la mano, un compañero del hospital, Criminólogo, comenzó una investigación exhaustiva, se contrató a un investigador privado, ya que en el interín, además de no expedientalo, lo habían nombrado Director de Gestión Económica del Hospital, cargo para el que se necesitaba un título universitario superior.

Con los resultados de la investigación en la mano, las Centrales Sindicales, exigieron al Gerente que les enseñase el título del individuo en cuestión, pero el gerente, en un ataque de dignidad, acusó a los sindicalistas de falta de confianza, les dijo que esos datos eran confidenciales -chorradas, pues son públicos-, etc. Total, que no enseñaron el título.

A partir de aquí, estaba claro que la empresa, o reaccionaba o se podía montar un escándalo mayúsculo, y no se les ocurrió mejor cosa que, aprovechando que el compañero Criminólogo, en plan ya de cachondeo, le regalo un libro al baranda en cuestión, fue expedientado, para crear una cabeza de turco, que sirviese de ejemplo al resto de trabajadores (Leer en este mismo blog LA CULTURA ES UN ARMA CARGADA DE SANCIONES).

Pero les salió el tiro por la culata, el compañero fue expedientado y sancionado, su instructor de expediente -es que no lo pueden evitar- fue recusado legalmente, pues se sabía que lo iban a nombrar Director de Recursos Humanos del hospital -como así fue-, lo que es suficiente legalmente hablando, para ser apartado de la instrucción, etc. (En próximas entradas hablaremos de este personaje)

Desde ese momento, el titulado, se ha arrinconado en un despacho, para que el personal le olvide, no se hable de él, pero como de costumbre ha metido la pata -bueno, aún no la ha sacado- y en los Servicios centrales dan por hecho de que esta persona tien título universitario, pues en el Boletín Oficial del País Vasco, suele aparecer con Presidente de comisiones, encargadas de contrataciones, algo que si demuestra que no es titulado creará un enorme escándalo institucional, pues todo lo actuado por esta persona será ilegal y a partir de aquí, comenzarán lo que se llama daños incontrolables.

Y todo esto pasa, como conclusión, porque en la Administración Pública, en vez de solucionar las cosas de raíz, dejan que estas se pudran solas, no toman decisiones, esperan que el personal se aburra pues el tiempo juega a favor de la Administración, y lo más grave, es que se pide amparo a los Servicios Jurídicos de los Servicio Centrales, y, o no te hacen caso -lo habitual- o actúan contra el peticionario, siempre y cuando este sea un currela.

AL PAN, PAN Y AL CERDO, GUARRO (V)


Redactado por Elena Nito. Currante en psiquiatría


Acto 1.2.-

Pero se cumplió el refrán: ninguna buena acción queda sin castigo, y es que este individuo en vez de aprender la lección, como decía en el capítulo anterior, se gazapó y comenzo a acumular rencor, odio y un desmesurado afán de venganza, venganza que nunca se atrevió a cumplir porque su cobardía se lo impedía.

Al cabo de seis meses, como no le pasó nada -ya se sabe, la perifrástica de los jefes-, en su enfermiza mente creyó que lo había hecho bien, y por lo tanto, podía seguir igual. Como los piojos, ya que el piojo resucitado pica dos veces, empezó a dar rienda a su verdadera personalidad, pero con un pequeño y lógico cambio.

Comenzó un puteo, suave, pero seguido, in crescendo contra el personal de Enferemería hacía abajo, y sin embargo se comportaba como un verdadero lameculos con personal con Titulación Universitaría Superior, 8por su natural complejo de inferioridad) pelotas enchufados por él, y alguna que otra persona con la que su cobardía le impedía vengarse a gusto.

Pero lo intentó, con cosas estúpidas: ¡Has llegado tarde!, "errores en nómina", "permisos anulados, porque si" y un largo etc.

La respuesta, sin embargo no se hizo esperar por parte de los trabajadores. En una primera etapa, se colocaron en todas la paredes del hospital, carteles con denuncias, pero todo dentro del hospital, y sin embargo, sus superiores no hacía nada para evitar sus desmanes, ni por activa, ni por pasiva, sólo por perifrástica. El tipo sabía que mientras las denuncias no saliesen del Hospital no sucedería nada (daños controlados).

De manera que se inición una segunda etapa de protestas sindicales, se comenzaron a denunciar en los medios de comunicación al actuaciones de este individuo, a quien se nombraba con cargo nombre y apellidos (daños expansivos).

Me consta, que desde los Servicios Centrales de Osakidetza, fue llamado a capítulo muchas veces para recibir la consiguiente bronca, y como comentó uno de sus jefes: tiene una incapacidad total para reconocer su errores, la culpa de todo, siempre la tienen los demás.

Así que, sabiendo que este tipo era el culpables de todos los desaguisados, del mal ambiente que aumentaba día a día, se tomo la decisión de dar un paso más. Estaba claro que si el culpable seguía actuando, es que contaba con el beneplácito de su superior, por lo que se cambiaron las dianas de la denuncias. Se denunciaría a su inmediato superior por inoperante y consentirle las canalladas. (ampliación de daños)



Continuará Acto 1.2 ...

8/23/2009

AL PAN, PAN Y AL CERDO, GUARRO (IV)


Redactado por Elena Nito.

Acto 1.1.- La respuesta no se hizo esperar. El Staff del Hospital, junto con personajes de la vieja guardia, convocaron a los responsables sindicales del centro a Capítulo -porque ni reunión era-.

Personados loa dos representantes sindicales, se encontraron con el panorama anteriormente descrito, pero echaron a faltar, precisamente al arribista. Pero los dos sindicalistas ya estaban al cabo de la calle e iban preparados para todo, y creo que vale la pena contar esta parte, porque según informaciones de estos sindicalistas el espectáculo refleja claramente la mentalidad imperante en los que convocaron la reunión, y transcribo literlamente sus palabras:

Cuando mi compa y yo llegamos a la biblioteca del Hospital, donde nos habían convocado, entramos, y ya estaban todos allí desde minutos antes. Saludamos y nadie nos contestó, mientras hablaban entre ellos ignorándonos, y de hecho no habín dejado ni dos espacios libres en la mesa para pudiésemos sentarnos, ´pero estaban vacías las dos sillas más "cutres" de la biblioteca.

Pero eramos "viejos loqueros", y nos sus poco sutiles tácticas de intimidación no nos iban a amilanar, sencillamente porque no sentíamos por nadie de los allí presentes ningún respeto profesional, así que cojimos una silla cada uno, y en vez de sentarnos juntos nos pusimos cada uno a un extremo de la mesa, yo, al lado del director y mi compa, junto al más beligerante -por tonto- del staff.

No obstante, después de que esta jugada de intento de "desestabilización emocional", les saliese mal, una vez sentados -mi compa y yo- siguieron ignorándonos y "hablando de sus cosas", durante un minuto, en el que vista la farsa, previo levantamiento de cejas, mi compa y yo nos levantamos y nos dirigimos hacia la salida. Cuando ya estábamos al lado de la puerta se oyó una voz que nos decía: "queríamos hablar con vosotros"

Mi compa, se volvió y les dijo que en ese momento no podíamos, que teníamos trabajo en la planta. "son sólo cinco minutos", respondió la misma voz y esta vez contesté yo, "nosotros tenemos libre a partir de las tres de la tarde, -hora de salida del personal, aunque bastantes de ellos se iban antes- si quereis venir, aquí estaremos", y directamente nos fuímos dejándolos allí colgados. Era evidente que sus tácticas de amedrantamiento no servían con nosotros.

A las tres menos cinco de la tarde, mi compa y yo nos dirijimos a la biblioteca, en la que estaba un sólo miembro del staff, así que cada uno de nosotros cogió una silla, y nos sentamos separados el uno del otro, cada uno con un periódico en la mano y nos pusimos a leer en espera de que llegasen.
Cuando faltaba un minuto para la hora empezararon a llegar los miembros del staff y satélites a la reunión. Como dato anecdótico, decir que las sillas cutres, esta vez les tocaron al Director y al beligerante.
Casi de inmediato, comenzó la reunión -¡tendrían prisa por marchar!-.
"¿Habéis leído el panfleto?!, (así, sin anestesia). "¿Qué panfleto?". "El panfleto sindical". ¡No!. "Si hombre, la revista sindical". "¡Ah!, esa si ... como habías dicho panfleto no entendíamos". "¿Y os parece bonito lo que habéis puesto?. "¿Habéis, quién?". "... pero es un compañero...". "Perdona, pasaremos por alto ese insulto, será tu compañero, no el de la mayoría del personal". "Si pero... con eso se le puede joder la vida!". "¡Es cuestión de estadística, tu compañero lleva años jodiendo a la mayoría del personal!, ¿de dónde habéis sacado que 'le iba a salir gratis, qué iba a quedar impune?", ¡... Es qué...!. "Ni es que, ni nada. Si el intersado, que por algo no está aquí, cree que lo publicado es falso, que vaya al Juzgado de Guardia a presentar una denuncia, y si es cierto, haber si tenéis cojones para expedientarlo". ¡Ya, pero...!. ¡Los trabajadores de este hospital, al menos los honrados, preferimos la ética a la estética! Y por lo que a nosotros respecta, esta conversación ha terminado, pero nos gustaría que nos viésemos ante la justicia, si os atrevéis".
Y comenzó una época de bonanza laboral, se acbaron los enchufes y la putadas en general. Era una situación de daños controlados, en la que no se pretendía airear los trapos sucios en el exterior, en nuestra inocencia creíamos que sería suficiente para que cambiase de estilo de trabajo, nada personal.
Este individuo se agazapó en su despacho, sin hacer nada, probablemente para ver si había repercusiones políticas, y alimentando un enfermizo y rencoroso odio personal.
Seis meses o menos, duró este simulacro de paz laboral.
Continuará Acto 1.1. ...










8/18/2009

AL PAN, PAN Y AL CERDO, GUARRO (III)


Redactado por Elena Nito.

Hecho ya el recorrido político, desde lo internacional a lo local, con la finalidad de una mejor comprensión de lo que son los arribistas, toca desarrollar, aunque sea brevemente el arribismo en el mundo laboral, y más concretamente en el mundo laboral que me toca padecer -aunque menos-. No pondré nombres ni apellidos, pero si cargos que ocupan o han ocupado, y creo que es mejor resolver el tema, contando situaciones laborales, en vez de hacer grandes ensayos científicos. ¡Vamos allá!

ACTO 1. De joven, esta persona entró (es decir, le entraron, enchufaron) a trabajar en la entonces franquista Diputación Provincial de Vizcaya con cargo de abogado, que decía ser.

Al cabo de año y medio, le funcionarizaron, por lo que legalmente tenía que presentar su título de abogado: No lo tenía.

Se sabe que lo rebajaron al cargo de auxiliar administrativo, funcionario en el departamento más ultradesrechista de la Diputación -por continente y contenido- : Beneficencia.

No se tiene constancia de que hubiese sido, expedientado, sancionado y que no se hubiese preentado denuncia judicial por estra cobrando dinero que no le correspondía durante todo ese tiempo, ni que se le hubiese obligado a devolver el dinero cobrado de más.

No. Según datos documentales, dejó de ser abogado, sin embargo le hicieron funcionario, con menor categoría, pero funcionario.

Este individuo, como por arte de magia, apareció en uno de los manicomios que entonces pertenecián a la Diputación, como Administrador, estaba claro que los fachas cuidaban de los suyos.

Sin embargo, llegó la "democracia", hubo elecciones, y los franquistas -sólo los políticos- fueron desplazados de sus poltronas, sólo quedaba que los nuevos mandatarios depurasen la Diputación.

¿Y la depuraron?: No

El personaje en cuestión, paso de ser el Adminidtrador a ser Jefe de Personal en Funciones. y su salario se le pagaba en concepto de Administrativo, con superior categoría -ya se sabe esos inventos de la democracia, en los que se cambia la correa al perro, pero el perro sigue siendo el mismo.

Más tarde, fué nombrado Jefe de Personal. En ese impás, este individuo que estaba agazapado y con miedo a los nuevos aires políticos, enseguida se dió cuenta que no pasaba nada, más bien al contrario, y siguió con su política angurriana. Peor aún. Tenía que demostrar que él era imprescindible y comenzó con una política de personal, peor que si estuviera Franco al mando, y a pesar de las denuncias de TODOS los trabajadores del Hospital, este individuo seguía en sus trece, -enchufando, zancallideando, cometiendo innumeras ilegalidades -una si y otra también, todas en el mismo día- un día si y otro también, llegando a caldear tanto la presión laboral, que el Hospital se unión como una piña, en contra de él.

¿Pasó algo?. Otra vez NO

Y se las prometía felices en su nuevo cargo, así que dentro de mermada inteligencia, este arribista, hizo su jugada y emulando a Julio César comenzó con una política laboral basada en el divide y vencerás, en versión lameculos: Deajaba que camparan a sus anchas todos los cargos superiores (médicos, depatamento de personal, titulados universitarios, etc.), comenzó a ahcer contratos a amistades, contratos incluso tan descarados como el de enchufar como auxiliar a una persona que no tenía ni el título adecuado.

Y casi le sale bien, bueno de hecho le salió bastante bien. Para obsevardores avisados comenzó un momento de cambios sutiles y su nueva política tuvo como efecto, poner a la gente en su sitio.

El staf de inmediato se aprovechó de la situación, este trepa comenzó a cargar contra toda persona de categoría de DUE para abajo con una devoción rayana en la sociopatía, mientras era total y absolutamente autista con el personal titulado, o jefe, o con influencias.

El hartzago del personal llegó al límite, y en una revista sindical editada dentro del hospital, se hizo pública su biografía profesional, en una estrategia a medio plazo. -Lo que se llama daños controlados-.



Continúa el acto 1. ...













8/17/2009

AL PAN, PAN Y AL CERDO, GUARRO (II)










Redactado por: Elena Nito



(Tenía dudas sobre poner esta foto de Joseba Arregui, o la de Rosa Díez, ya que ambos son el ejemplo político más claro en Euskadi de arribismo.


Me he decantado por Joseba Arregui, que tiene más "espolones" que la susodicha, ya que esta tiene un futuro político más negro que los sobacos de un grillo)


Marx (me refiero a Groucho), definió con mucho humor el lema de los "arribistas" : Estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros.

Trepas famosos de la política, los hay, de hecho es probable que en las instituciones públicas haya más trepas por metro cuadrado, que habitantes censados en el Vaticano.

Por nombrar (sólo) a algunos, me quedaría con Eduardo Zaplana, que mereció todo un libro para él: Zapalana: el brazo incorrupto del PP escrito por Alfredo Grimaldos, y cuya lectura recomiendo a los vocacionales angurrientos.

Dentro de mi lista también tengo a Rosa Díez, trepa donde las haya, y cuya biografía (por supuesto no autorizada) cuando sea publicada será un bombazo y desmontará en pocos capítulos a esta "honesta dirigente política", por lo que ha sido y es, y no por lo que dice ser.

Sin embargo, y antes de entrar en el arribismo laboral, quisiera transcribir una minibiografía del arribista más conocido de Eukadi: Joseba Arregui.


JOSEBA ARREGUI. ARRIBISTA EXCELSO. Astaburuaga.blogspot

Casi todos los días aparecen larguísimos artículos en la prensa española y en la de derechas, escritos por este adaliz de las libetades vascas.

Pues bien, este tipo estan fiable, según personas que lo conocen bien, como un mercenario albano-kosovar borracho (textual).

Fué cura, se salió cuando estaba en Alemania, se casó con una alemana y se fue a París y obtuvo un titulillo sobre una de las ramas diminutas de la filosofía, y se presentó ante Arzalluz como valor cultural presto a ser un fenómeno.

Le dieron un puesto de profesor en el Seminario de San Sebastián y poco después lo nombraron Secretario de Política Lingüística del Gobierno Vasco y en una trepidante (¿o trepadante?) Carlos Garaicoetxea, Lehendakari del Gobierno Vasco (aún en el PNV), lo nombró Consejero de Cultura.

En 1984, lideró a los peneuvistas de Guipuzkoa en contra de Arzalluz que quería derrocar a Garaikoetxea. Y lo consiguió.

Este personaje, consiguió que los afiliados peneuvistas de Guipuzkoa y Navarra, se escindieran del PNV, y se creó EA.

Una vez fundada EA con su inestimable ayuda, abandona este partido, y vuelve de nuevo con Arzalluz al PNV, y fue nombrado de nuevo Consejero de Cultura del Gobierno Vasco.

Como Consejero fue un desastre, sobre todo en su política laboral, eliminaba sin ningún escrúpulo a políticos y funcionarios que no estuviesen de acuerdo con él.

Y ahora, vuelve a traicionar al PNV, diciendo que va a democratizarlo, y estuvo haciendo campaña antinacionalista, tras haberse afiliado al PSOE.

Si en época de elecciones políticas os lo encontrais por la calle y os da la mano, a continuación contaros los dedos y desinfectaros, que fue cura.








Mañana más ...