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11/10/2009

ENCHUFISMO: DELITO CONSTITUCIONAL


Autor. Patxi Calvo. Criminólogo.

En Marzo de 1988, un grupo de loqueros irreductibles -hoy compañeros y amigos- nos plantamos en Madrid, en el Senado Español, y tuvimos una seria conversación con un senador, llamado José Macías.

Recuerdo que nada más vernos nos regaló a cada persona que estábamos allí un ejemplar de la Constitución Española, dedicada a cada uno de nosotros. Un detalle por su parte. Yo aún la conservo.

Pero nuestro grupo queria hablar con el Senador de otras cosas, asi que suave suave lo fuimos llevando a nuestro terreno constitucionalmente hablando, hasta que le plantamos situaciones vivenciales, que a ellos les pillaban un poco lejos.

Como la cosa iba para largo, le invitamos a comer, y cogió un rebote del copón, pues, de eso nada el que invitaba era él, cosa que admitimos por aclamacion.

Una vez comidos y medio soporizados, comenzamos a hablar del enchufismo en la Administración Pública.

El Senador Macías, comentó que era una de las maneras que tenían los políticos de pagar favores, pero que se les estaban yendo de las manos.

Cuando comenté, que el enchufismo el un delito constitucional, pues todos teníamos derecho al trabajo, el Senador, como que espabiló un poco, y dijo el día que el ciudadano sea consciente de lo que les da la Constitución, nosotros los políticos acabaremos en la cárcel.

Con esta anécdota, quiero decir que los Administradores públicos, Jefes y demás, que están sujetos a un montón de leyes, normas y reglamentos, no tienen ningún empacho en meter el dedo a la hora de contratar, y no se si son conscientes de que, con este acto, por enchufar a un conocido, o conocido del conocido, han dejado a una familia condenada a todas las precariadades que tienen los parados, con un agravante, que a esa persona un político, o Jefe, le ha robado un puesto de trabajo que le pertenecía, la ilusión y un futuro, condenándolo así, no sólo a él sino a toda su familia a seguir sufriendo las calamidades del paro.

Esta acción, la de poner el dedito encima de un nombre, en contra de su legal propietario, es un delito Constitucional, achacable a la persona que lo cometió, y no a la empresa pública, pero ¿quién paga estos delitos?, desde luego no el culpable, sino las honradas personas que estudiaron, hicieron oposiciones y sacaron una puntuación, y ese dedito a acabado con todas sus ilusiones.

Soy partidario de que en cada Gobierno Autónomo se cree la figura de Fiscal vigilante de la Administración Pública. Es probable que la ciudadanía mejore un poco su status.

10/03/2009

CASI SIEMPRE DICEN LA VERDAD


Autor: ABRAHAN LAPUERTA. Escatólogo funcionarial.

También se podía haber titulado CASI NUNCA DICEN MENTIRAS, pero total lo mismo da que da lo mismo.

Eso quiere decir, que cuando la Fiscal llamó a declarar al Gerente, referente a una denuncia nuestra contra el sistema que Salud Laboral utiliza en caso de agresión, el Gerente se presentó con amplia documentación, y ese día le falto poco, pues casi dijo la verdad, de tal manera que inundó de datos estadísticos, a la señora Fiscal, que por supuesto, al igual que nosotros no se "coscaba", pero eso es normal, pues ya se sabe que hay mentiras, grandes mentiras y estadísticas -y eso lo dijo un sionista-, y si las estadísticas las presenta el Gerente, y ya se sabe lo que pensamos de estos tipos, seguro que casi le dice la verdad, o dicho de manera "chirene" -a la bilbaína- mintió por escrito como un bellaco.

Otro caso, este anecdótico, pero significativo, que me contó un compañero ex sindicalista, muchas veces represaliado y de quien me fío:

"Era representante electo de los trabajadores, y al mismo tiempo me preocupaba para que el personal sanitario de enfermería se dotase de herramientas para su trabajo: formación.

El caso es que, de casualidad, me encontré con documentación de una compañera, que trabajaba de auxiliar y que supuestamente tenía título de FP-1 de Clínica, es decir, que para contratarla, tenía que haber presentado su título, condición indispensable.

Pues bien, está compañera, que junto con otras personas quería sacar el título de FP en Psiquiatría me aportó toda la documentación que se necesitaba: título de FP de Clínica, certificado de años trabajados, etc., y estaba procediendo a ordenar las docenas de expedientes que tenía, cuando uno destacó entre todos, primero porque conocía a la persona, y segundo porque pegaban "cante" entre los datos oficiales que me entregaba, y los datos que supuestamente "le habían solicitado" a la hora de contratarla.

Lo primero que pensé en cuanto vi la documentación y sus discrepancias, tanto legales, como penales fue: ¡Te pillé!

Pero no pensaba en la compañera, sino en el entonces Jefe de Personal, tan mentado en este blog. Le llamé por teléfono a su despacho, y sin darle mucha opción a decir que no, lo cité en una cafetería de Bilbao, fuera de horas de trabajo.

Y acudió, a escondidas, mirando para atrás cada dos pasos, receloso y acojonado, le pudó más la curiosidad que el sentido común.

Nos encontramos en un bar y le comenté en "plan confidencial", que tuviese cuidado ya que en el Departamento de Personal del manicomio, alguien se dedicaba a hacer contrataciones fraudulentas, y le podían estallar en la cara si se enteraban en Osakidetza. Empalideció, pero con el "cuajo" que le caracteriza me dijo:

¡Sabes, lo malo de todo esto es qué te creo!

Conclusión: casi me dijo la verdad, lo que no me dijo, y si la compañera y su enchufante, es que la
persona que hacía ese tipo de contrataciones era él mismo, y casi miente porque tampoco me dijo que no se pedían los títulos a la hora de contratar"

El compañero también me contó más cosas, a cual más espeluznante administrativamente hablando, pero me quedo con el primer mensaje:

Casi dicen la verdad, el lunes, lo mismo el martes yel resto de la semana -laboral- ya que los fines de semana no se a que se dedican estos creadores de calidad.