
Autor: Patxi Calvo. Ciudadano
Hay personas, en este caso cargos administrativos, que no llegan ni a políticos, que no conocen ni conocerán lo que es luchar, pelear y solidarizarse con su prójimo.
Incluso la palabra prójimo, para esta gente es pecado, ya que sus prójimos son intereses para ellos, si no, son morralla.
Como los seguidores de mi blog conocen, los que no son jefes, desde mis 15 años de edad estuve luchando contra el franquismo, he mantenido mi dignidad incólume, y no me rendido a los cantos de sirena que en demasiadas ocasiones me han cantado.
Y está claro, cuando no pueden colocarte a tu lado, procuran hacer todo lo posible para deshacerse de uno, y he visto a muchas compañeras y compañeros caer, cansados algunos, desencantados otros, y comprados por unos caramelos unos cuantos.
Las personas que han dejado esta lucha por cansancio, lo han hecho en ocasiones enfermas, pero enfermas del alma, se han sentido débiles, e incluso he conocido quien decidió dejar este barrio voluntariamente.
Los que me conocen saben que no es mi caso. Me mantienen de pie mis convicciones, y desde luego lo que no consiguieron los franquistas con sus métodos, no lo van a conseguir esta banda de poltroneros.
Me tendrán siempre delante -es que si pongo detrás, me denuncian ante la Audiencia nacional-, para que cada vez que me vean, les de un ataque de vergüenza.
Incluso la palabra prójimo, para esta gente es pecado, ya que sus prójimos son intereses para ellos, si no, son morralla.
Como los seguidores de mi blog conocen, los que no son jefes, desde mis 15 años de edad estuve luchando contra el franquismo, he mantenido mi dignidad incólume, y no me rendido a los cantos de sirena que en demasiadas ocasiones me han cantado.
Y está claro, cuando no pueden colocarte a tu lado, procuran hacer todo lo posible para deshacerse de uno, y he visto a muchas compañeras y compañeros caer, cansados algunos, desencantados otros, y comprados por unos caramelos unos cuantos.
Las personas que han dejado esta lucha por cansancio, lo han hecho en ocasiones enfermas, pero enfermas del alma, se han sentido débiles, e incluso he conocido quien decidió dejar este barrio voluntariamente.
Los que me conocen saben que no es mi caso. Me mantienen de pie mis convicciones, y desde luego lo que no consiguieron los franquistas con sus métodos, no lo van a conseguir esta banda de poltroneros.
Me tendrán siempre delante -es que si pongo detrás, me denuncian ante la Audiencia nacional-, para que cada vez que me vean, les de un ataque de vergüenza.
Voy a seguir luchando, y cada vez con más fuerza y más convencimiento, y desde ahora con más contundencia ... legal
Tengo muy poca confianza en la Ley, pero es lo único que me queda, para seguir siendo ese tipo de demócratas que se han inventado.
Porque si ahora los del PP, los de ultraderecha, y ese tipo de gente que se anticipa al pensamiento de los que mandan, son demócratas, vamos de culo.
Si Platón viviese ya se hubiese suicidado, y yo no soy Platón, si acaso prefiero parecerme a Jimmy Hoffa.
